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12 mar 2010

Pienso


 Ilustracion: Alicia en el pais de las Maravillas






Cancion: El cantar de la luna oscura
Autor: Mago de Oz



Bien, no sé si es porque acabo de leer Cumbres Borrascosas de Emily Bronte, cuya temática es bastante deprimente, o que simplemente me dio un ataquito de existencialismo fatalista (muy comunes en mi ja ja ja), pero termine escribiendo una mini crónica medio curiosa que más abajo en esta entrada les presento titulada Pienso, pero antes dejen les platico que fui a ver la de Alicia en el país de las maravillas, y aunque fue agradable que no fuera un remake del original como pesaba originalmente, no pude si no pensar al final que la película debió llamarse: Alicia en el país del Dungeons & Dragons, ja ja ja, no les diré porque si no la han visto, pero si puedo decirles que la película es bastante acelerada, con personajes muy unilaterales que decantan simplicidad en sus líneas, muy acorde a las necesidades de una película clasificación A que trae a la vida un clásico infantil, pero eso no quiere decir que sea malo, al contrario, dada la simplicidad de los personajes se generan dinámicas satíricas en la figura de los mismos muy entretenidas, como la reina blanca por ejemplo, que fue mi personaje favorito de la película, ella siempre intentando estar en el papel de la muñequita de porcelana, toda buena y noble a pesar de las situaciones que la rodearan, pero no diré más, véanla, no es una película excelente pero si muy entretenida.



PIENSO
Por Manuel Jesrrel Martínez Rivera.

El sol entra de lleno por el cristal de mi ventana, somnoliento, observo mi mano abrirse y cerrarse, cubriendo mis ojos de los cegadores rayos, mientras el claroscuro de mis dedos se mueven lentamente frente a mi, pienso y pienso, tortuoso martirio, pues arto estoy de pensar y pensar.

Pienso y pienso, y el mundo se detiene mientras mi existencia se aleja poco a poco de la realidad que la rodea, el sol brilla, el mundo vibra, pero mi mente se aleja a hurtadillas, oigo así las risotadas de un niño, el trinar de las aves, el barullo del camino, pero no son mías, no son nada, mi mente se niega a concederles morada, me exilia perdida en susurros inútiles, presas de insomnes retozos, y sin darme cuenta ¡Ho, mente traicionera! ¿Cuándo te volviste mi enemiga entera? Me llenas de dudas y a veces pienso que pierdo la cordura.

Pronto el sol se ha ido, y ni en sombras encuentro un concilio, ¡Ho luna, luna, consuela a tus hijos! Es aquello que pido, pero mente maldita, tu burla cala en mi espina, pues la noche pareciera ser la flor de tu vida, antes somnolienta, ahora embates con renovadas fuerzas, pienso y pienso, y la vida se va en un entrecejo, hoy es lunes, mañana jueves, de repente es domingo y luego martes, hoy veo una sonrisa, mañana una cara acongojada que luego se pierde bailando en la nada, loco, loco, eso es lo que soy, loco, loco, no, mente mía, no me guardes rencor.

Corre el alcohol dentro de un vaso, hasta que bebo su ultimo encanto, primero uno, luego tres pronto son diez, poco a poco te callas dejando libre mi alma, abrazo así esa horrenda tonada que tanto me decías despreciabas, ahora sin tu voz la bailo con fervor y rio con furor, ¿Por qué no te callas siempre? Cierro mis ojos ansiosos de descansar, no tardan en negarse a reaccionar, entonces siento llegar la calma mientras viajo sobre un vacio y todo poco a poco comienza a desaparecer, ojala y te callaras, ojala y te callaras para siempre.

FIN

24 oct 2009

La Rosa en el asfalto











Cancion: Eramos dos niños
Autor: CafetaCuba






Hola de nuevo, últimamente no se me ha dado por escribir gran cosa, sin embargo entre mi desidia literaria surgió una pequeña historia que les presento a continuación, como alguna que otra historia que he publicado, esta inspirada en las calles de mi ciudad, sinceramente a esta historia solo le falto Pedro Infante ja ja ja, lo entenderán cuando la lean, como siempre es un borrador que posiblemente se quede en el tintero, como la mayoría de las cosas que escribo T_T, pero en fin espero y que la disfruten, y si si, el final no es muy bueno, pero es un prologo o bueno se supone je je je, ademas estoy arto de los finales tristes.


La Rosa en el asfalto
Por: Manuel Jesrrel Martínez Rivera

Prologo
La Pequeña María.

Pasaban ya de las doce del mediodía, el hambre apretujaba ya el estomago de la pequeña María, había estado ya toda la mañana en el crucero de Morelos y Colon, bajo la inclemencia de ese sol tan característico en esa ciudad en medio del desierto, “la ciudad de los grandes esfuerzos” la llamaban, bonito mote que a final de cuentas nada significaba para esa pequeña criaturita, que en bendita ignorancia, se levantaba muy temprano todos los días, a pedir dinero por las calles de esta ciudad para poder alimentar a sus hermanitos el siguiente día, a veces, cuidando de no despertar a su madre, quien acostumbraba irse varios días para luego regresar y dormir todo el día, María se apresuraba entonces, siendo la mayor, a atender al gran numero de hermanos pequeños que tenia, pues sabía que si su madre despertaba y la sorprendía en casa seguramente se llevaría unos buenos golpes, como el día anterior, su madre había estado ausente casi una semana, y acababa de regresar la noche anterior, María y su hermano Manuelito habían ido a su cuarto a verla y habían descubierto maravillados, sobre la cama de su madre, un hermoso bolso que brillaba como las estrellas, pensó que seguramente se lo habían regalado a su mama uno de sus tantos novios, la pequeña María no comprendía que su madre prostituta le encantaba engalanarse con los inocuos frutos de su tan antigua labor, pero no gustaba de compartirlos, fue tal la tunda que recibió por parte de ella que aun le dolía un poco su piernita izquierda, en la cual habíase de terminar hecha añicos una tabla que su madre usaba para sostener la plancha, con suerte, al despertar, su madre se acordaría de ellos no solo para golpearlos y les dejaría algo de dinero antes de volverse a ir, a veces María deseaba que nunca volviera.

Su madre, como muchas otras congéneres, había tenido que luchar por si misma desde que tenía nueve años, abusada por un padre alcohólico, abandono su hogar para verse enfrentada ante la cruda realidad de una vida que no se detiene a mirar al desposeído y al afligido, no tardo mucho en descubrir que las pasiones que su padre vilmente descargaba en ella y que tanto daño le causaban, se convertirían ahora, en su sustento para toda la vida, se volvió una persona rota que nunca aprendió lo que era el amor verdadero y sincero. La pequeña María llego a este mundo muchos años después, producto de un desliz de su madre con un “chilango” que la abandono aun antes de que ella naciera, la promiscuidad de su madre no tardo en darle más hermanos, primero vino Jorgito, luego Manuelito y por último el pequeño Toñito.

La falta de educación y valor moral de su madre se reflejaba entonces en contra de la pequeña María quien no se levantaba temprano para ir a la escuela como debieran hacer todos los niños y niñas de su edad, no, a ella nunca la habían inscrito en ninguna escuela, ni se le había dado la mas básica de las enseñanzas escolares, la falta de atención de su madre hacia ella y sus hermanitos la había puesto en una posición donde era ella la que debía velar por el bienestar de su desintegrada familia , y aunque resentía la falta de cariño y rechazo de su madre, se alegraba de ver la sonrisa de Toñito cada mañana cuando este reía y sonreía ante las cosquillas del pañal, que sin falta, María todos los días le lavaba y cambiaba, o las ocurrencias de Manuelito que con sus tres añitos volvía loca de preguntas a María, y aunque María no sabía en verdad como contestarlas, siempre se le ocurría alguna historia para hacerlo. El que en verdad le preocupaba, era Jorgito, tenía siete años y ya quería estarse juntando con los “cholos” de la colonia, y por consecuencia, como muchas otras veces en sus ajetreados diez años, la pequeña María se sentía frustrada al verse diezmada para afrontar estas situaciones.

Así entonces era cada mañana, después de atender a sus hermanitos, ella salía, muchas veces sin probar bocado a buscar el sustento como podía para aquellos pequeños que necesitaban de ella, algunas vecinas, dentro de su propia pobreza, se compadecían de ellos y les regalaban lo que podían, a veces cuando no era suficiente, podía ir con don Jacinto, el tendero, quien le dejaba llevarse algunos productos de la tienda con la condición de que lo acompañara un rato al cuarto detrás de la tienda, María se sentía muy mal cuando hacia eso, había visto a su mama hacerle eso a otros señores y no dejaba de llorar todo el día pensando que no quería ser como su madre.

Pasaban entonces las doce del mediodía, y con el hambre apretujándole las tripitas, cruzo María ese bulevar donde día a día trabajaba, con su pequeña cabecita mareada por el hambre y el fortísimo sol no vio ese auto que se acercaba, su piernita herida por la golpiza no quiso moverse, su mirada, en un seco estruendo se volvió entonces al cielo, las nubes le parecieron tan hermosas, y por un instante ya no hubo dolor.

La luz volvió entonces, la pequeña María se encontraba de espaldas sobre grandes sabanas blancas, una bella señora se encontraba a su lado, le decía palabras reconfortantes, su cuerpecito dolía mucho, la señora le hizo mil y una preguntas, y aunque de principio María mostraba desconfianza, la atención que esta dama le mostraba hizo que terminara respondiendo cada una de sus preguntas, María no entendía la expresión de la cara de la señora, parecía que sus palabras la lastimaban, María no quería lastimarla, después de una larga charla la señora se fue, todo fue diferente a partir de entonces, la pequeña María fue puesta junto con sus hermanos en una gran habitación donde durmieron y convivieron juntos durante una semana, la pequeña María no sabía que sería la última vez que estarían juntos en mucho tiempo, los separaron en medio de lagrimas, les dijeron que todo estaría bien, la pequeña María entonces fue enviada con una familia que le brindo amor y cariño, le otorgaron las herramientas de la educación, y forjaron de ella aquello que pensó nunca sería, sin embargo nunca dejo de pensar en sus hermanos y sabia que algún día los buscaría y estarían juntos por siempre.

21 ago 2009

El Dios sin Corazón


Ilustracion de Vampire Hunter D
Artista: Yoshitaka Amano







Cancion: The time its running out
Autor: Muse





El dios sin corazón es un cuento que empecé a escribir hace muchos años, nació en mis días de universitario, para una materia sobre la creatividad que no me acuerdo ni como se llamaba, nos daban 10 palabras al azar y sin conexión unas con otras y con ellas debíamos concebir algo, en mi caso fue una historia bastante bizarra sobre un dios con un serio problema existencial, al principio conto con solo 3 hojas, pero a lo largo de los años y conforme le escribía poco a poco cosas, evoluciono en una obra un tanto más completa y aun mas “mafufa”, les dejo el prologo y el primer capítulo, que no son más que introductorios a la obra, presento estos porque son a los que menos les he hecho cambios, el resto de los capítulos sigue reescribiéndose conforme me dan mis ataquitos de escribir, y aunque tengo la mala costumbre de dejar obras inconclusas, esta apunta para no solo ser mi cuento más completo, si no a ser el único verdaderamente completado, estaba escribiendo una disque novela, pero la neta aun no estoy listo para escribir eso, a mi se me da mas las cosas raras como este cuento, aunque sin duda algún día espero terminar (después de todos los cuentos que tengo inconclusos) aquella novelilla que he dejado archivada y que titule lluvia escarlata, o al menos la terminare algún dia para mi, en fin espero que lo disfruten, buen viento y buena mar para todos.


EL DIOS SIN CORAZÓN
Por Manuel Jesrrel Martínez Rivera


PROLOGO
La Oda del Ocaso.

“Que juzguen los más sabios si fue bueno, o si fue malo, pues el bello y perfecto su voz entonces alzo, ¿perdiste el camino o que te impulso?, abrazando un fuego en el alma su puño levanto, el bello y perfecto con certeza hablo. ¡No más!, exclamo su dulce voz, así entonces, a hermanos y hermanas un mundo separo, el bello y perfecto su fin sentencio.”

“Como una infección la idea se engarzo, en la estasis perfecta esta floreció, en cambios de caos el orden muto, jóvenes rebeldes, su hiel desbordo, rompe el anciano en su orgullo, ciego y enfurecido, muerte al infinito, muerte al imperfecto maldecido, libera entonces el fuego de guerra hasta el confín de las eras”

“Hermanos y hermanas en guerra sin fin, llora el cosmos por la sangre derramada, llora por las heridas dadas, llora el imperfecto maldecido, condenado por el fruto de su cosecha, hermanos y hermanas en guerra sin fin, el bello y perfecto agoniza al fin, el cosmos resuena en un réquiem fantasmal, muy pronto llegara el final”

“Fue pues así, sin sentido y fatal, el cosmos lloro, aunque nadie escucho, desesperado, sumido en arcadas de dolor. No hubo un gran estruendo, ni siquiera un susurro, no hubo arrepentimientos ni lamentos, hermanos y hermanas en guerra sin fin, lagrimas corrían, cuando él a su alrededor moría, al final solo silencio, y la culpa ahora sin regreso.”

“Luz infinita engulle y arrasa todo a tu paso, mira al sabio estupefacto consciente de su fallo, el universo ha roto su pacto, vuelca tu furia en el ciego e infame, luz infinita, muere y renace, calla ahora al necio y orgulloso, muéstralo al fin diminuto y acabado”

“Al horizonte el alba asoma su brillo, y así cada rincón es bendecido, la ignorancia, orgullo y martirio han encontrado el fin de su camino, sea así el ser infinito hoy maldecido, por siempre marchito, atrapado en su propio delirio, mira por última vez el brillo del alba, mira por última vez la sangre en tu espada, guarda tu opinión, pues no importa nada, hoy ser infinito se acaba tu estancia, este fue tu ultimo mañana”







CAPITULO I
El dios sin corazón

“Soy lo que soy, pero… ¿Cómo se que lo soy, y si no soy lo que soy?, entonces… ¿que soy?


En un tiempo perdido a los hombres y en lugar solo conocido por los eternos, existió un ser, tan sobrenatural en su esencia, que muchos de nosotros solo podríamos llamarlo o definirlo como un dios, si tal como lo oyes, un dios, de esos que parten montañas, abren los cielos y mares, detienen el tiempo y demás muestras de efectos inverosímiles para nosotros, pero de una magia tan real y temible que fácilmente blandían los suyos en contra de quines se les oponian, por eso eran dioses después de todo, todopoderosos y esas cosas , aunque ciertamente este dios en particular no era igual a el resto de sus congéneres divinos, no, este dios era uno un tanto peculiar, pues a diferencia de los demás devas, este cargaba en sus hombros un enorme dilema que resolver, y no era uno que pudiera solventar con la simpleza del uso de sus poderes divinos, no era tan sencillo, si lo fuera, este dios no estaría metido en tantos líos, el dilema que tanto aquejaba a este dios del cual te cuento, era uno de esos de naturaleza personal, de esos tan difíciles de resolver tanto para la criatura consciente mas pequeña del universo como para el dios más poderoso, tan grande era este problema para él, que lo había impulsado como un loco en una carrera frenética a recorrer todo el orbe en busca de un remedio, remedio que con cada punto que avanzaba parecía cada vez mas y mas difícil de encontrar.


Pero entonces, ¿Cuál era el problema de este dios, que era tan pero tan difícil de resolver? Bueno, no es algo sencillo de explicar, pues verás, su problema es que él no tenía un corazón propio, y no me refiero a ese órgano noble que bombea la sangre por nuestro cuerpo, ya que no sabría decir si siquiera los dioses poseen algo parecido, no, a lo que me refiero es que, a diferencia del resto de los seres que nacen bajo la gracia de lo que llamamos vida, el no poseía aquello que lo definiera dentro de ella, ¿a que me refiero?, ¿ a qué te dije que era complicado, verdad?, pues veras, el no estaba ligado a nada como, por ejemplo, el resto de sus hermanos dioses, ni al fuego ni al agua, ni a la guerra ni a la paz, ni a animales ni plantas, no parecía tener un sitio definido en este universo, su pecho además era frio y aunque podía sentir las emociones, que tan naturalmente nosotros disfrutamos, para él no significaban nada, las entendía, pero no podía disfrutarlas o sufrirlas, debido a eso era incapaz de crecer en su interior para él ni para otros, y al ser incapaz de crecer en algún sentido terminaba por ser en verdad una nada, por ello no podrías decir que era vil ni bondadoso, no era suya la luz ni la oscuridad, ni el amor ni el odio, ni la vida ni la muerte, suya era solo la nada y en la nada rondaba, parecía vivir condenado a rondar en matices incoloros y sinsabores de reflejos más bien grises, y así, mientras el firmamento rebosaba del color de vida, el solamente existía como un espectador del mismo y no como parte de él, su nombre, se lo había guardado como hacen todos los dioses, incluso tal vez ya lo había olvidado, pero era conocido simplemente como el dios sin corazón.


Para cuando comienzo a narrarte este relato había ya el Dios sin corazón recorrido infinidad de mundos en busca de ese corazón que tanto anhelaba, sus incontables viajes lo habían llevado a conocer muchos rincones del universo, algunos de una belleza arrebatadora, otros de una maldad innegable, pues el universo, en su vasta enormidad, guarda peligros que harían temblar de miedo incluso a aquellos que se dicen infinitos y el dios sin corazón ya se había jugado la suerte con algunas cuantas vicisitudes que abrían hecho desistir a cualquier otro, aunque dada la peculiar naturaleza de este ser, en toda situación, para bien o para mal, había el dios sin corazón permanecido impávido e inmutable, así había visto los amaneceres multicolor en la galaxia de las almas fractales, hubo danzado entre ellas escuchando su bellísimo canto, pero sin siquiera disfrutar un poco de la calidez de tan sublime visión ni la paz que ofrecía el coro de almas infinitas a quienes tenían la fortuna de escucharlo alguna vez. Había explorado y sobrevivido apenas a la prisión del laberinto del oscuro, sin haber temido jamás, ni sentido pena alguna por las incontables vidas que ahí se perdían, y aunque suene terrible, ni por las almas atrapadas en ese sitio que le imploraban ayuda. Había bebido de la misma rivera del rio de las delicias, sin haber sentido la saciedad y riqueza que este ofrecía a aquellos que disfrutaban de sus aguas. Había incluso, recientemente, compartido el lecho de aquella diosa conocida por algunos como la madre pálida, señora de todas las lunas, quien en una mala jugada del destino, había caído enamorada de este dios sin corazón, pero me estoy adelantando un poco ya que eso te lo contare en un momento no desesperes, volviendo al tema, y viendo a este dios sin corazón después de tantas andadas, lo que podiamos afirmar es que la única constante para este prístino ser, era la pena de que en ningún sitio parecía haber un corazón que pudiera tomar para sí mismo, no existía ese algo que le diera a él aquello que otros daban por sentado, su propio significado, su propia y simple capacidad de realmente ser y vivir.


Comenzaba el a ser consciente que probablemente jamás encontraría eso que buscaba con tanto ahincó, que existiría por siempre con la consigna del derrotado, del abatido y del enjuiciado, que viviría así, en la sombra de la incógnita, de la duda y del sinsabor de saberse con certeza condenado, sin embargo, si algo debiéramos aprender, es que rara vez en esta vida las cosas son tan malas como las vemos, sobre todo cuando el fracaso empieza a nublar nuestras mentes, curioso mal al cual ni siquiera un dios es inmune, y este dios en particular parecía empezar a padecerlo, pero para su fortuna, no todo lo tenía perdido como él comenzaba a creer, ya que los hados del destino, rapases jugueteros encantados de hacer travesuras en nuestras vidas, guardaban unas notas más en sus melodiosas ocarinas para este dios sin consuelo, la cantata de este dios estaba lejos de terminar y algunas sorpresas mas en ella iba a encontrar.


¿Y dónde estaba este dios sin corazón del que tanto te he hablado? Pues en el momento en que nos entrometemos en su vida, viajaba por el cosmos, tan rápido como lo hacen los dioses, sumido en pensamientos de fuga y de escondrijos inalcanzables, pues presto el huía de la furia de nada más y nada menos que de esta gran dama de la que te platique brevemente hace poco, la señora de todas las lunas, aquella diosa que era conocida como la madre pálida, a quien hace poco y descortésmente, este dios sin corazón, había impunemente ofendido, ¿Y qué hizo este dios sin corazón para ofenderla? Podría decir, en resumen, que una dama jamás tomara a buena lid el que se desaíren sus deseos, pero eso sería ser injustos con la gran diosa, pues si en algo parecía ser experto este dios sin corazón era en decepcionar a aquellos que lo conocían. ¿Y qué paso entonces? Para saberlo tendremos que trasladarnos algunos ciclos atrás, a la enorme sala del trono de la morada de la gran madre pálida, donde una figura delgaducha ataviada en ropajes maltrechos y oscuros es presentada en cadenas de blanco vivo ante la soberana de todas las lunas, pero tendremos que hacerlo en otra ocasión porque hoy, preciosa mía, necesitas ya despertar.






CAPITULO II
Aquí estoy

“Ella trata. Ella cree. Ella ansia. Ella suspira. Ella vive”


CAPITULO III
Luna

“A ti que escuchas las palabras, a ti que guardas los anhelos de aquellos sin consuelo, cuyos corazones y plegarias han surcado los infinitos cielos , en noches solitarias buscando un refugio bajo tu luz de plata. ¿Sabes el secreto?”


CAPITULO IV
Brilla, brilla pequeña estrella

“¿Estrellita dónde estás? ¿Acaso no deseas titilar? ¿Estrellita dónde estás? ¿Algún día tu luz me abrazara?”






16 ene 2009

¿Qué me harías?


Titulo: La mas bella imagen de un suicidio.
Autor: Robert C. Wiles




Cancion: Maps
Autor: Yhea, Yhea, Yheas


¿Qué me harías?

Hola de nuevo, últimamente he estado un tanto desconectado del mundo cibernético, ya no checo mis mail, hace poco precisamente me acabo de topar con 114 mensajes sin leer T_T, ya definitivamente ni siquiera uso el MSN, y rara vez me asomo por mis blogs, y ya también últimamente rara vez me siento frente a mi PC si no es para escribir algún poema o pensamiento, o jugar un juego nuevo, también he renunciado al uso de mi celular por el cual es ya mas difícil encontrarme, para los que me conocen no será raro pues sabrán que a mí nunca me ha gustado hablar por teléfono y si me compre un celular fue por otras razones ajenas a mí, pero en fin, he estado meditando muchas cosas y este ”break” que me he tomado de muchas cosas en serio me ha servido como jamás lo hubiera esperado, sin duda escribiré mis reflexiones mas delante pues escribir se ha convertido en una necesidad para mí. Pues bien, en medio de mi hermetismo auto impuesto y mi desconexión del mundo cibernético, entre esos 114 mails sin leer que tenía en mi bandeja, me tope con uno que llamo mi atención, lo escribía una amiga mía, y era un juego mamon que constaba de una simple pregunta ¿Qué me harías si me tuvieras a solas por 24 hrs?, fuera de lo gracioso del juego, la pregunta misma me inspiro una pequeña historia que les expongo a continuación, el escenario está situado en una tarde de domingo solitaria en las calles de lerdo, ciudad a la que últimamente le he agarrado gusto por recorrerla caminando por las tardes buscando cosas que fotografiar o simplemente pensar, bueno espero que les guste esta historia.

Como nota ando muy contento, porque uno de mis alumnos me dijo que yo era el profe mas chingon que habían tenido, y que había aprendido mas conmigo en el poco tiempo que llevo dándoles clases que en todo lo que había estudiado antes esa misma materia, sip eso le sube el animo a cualquiera ^_^.

Sobre la fotografía fue tomada en mayo de 1947, Evelyn McHale, de 23 años, se tiro al vacío desde el mirador situado en la planta 86 del Empire State Building (Nueva York, EEUU) tras ser dejada por su novio. Fue a caer sobre el techo de una limusina que en aquel momento estaba vacía. Evelyn dejo una nota de suicidio en la que escribió: “Él esta mucho mejor sin mi… Yo no seria una buena esposa para nadie”. La mano izquierda de la chica, ya sin vida, parece acariciar su collar.

Un estudiante de fotografía llamado Robert C. Wiles oyó el impacto, salio a la calle y tomo la instantánea que vemos. Esta fue publicada el 12 de mayo de 1947 en la portada de la revista norteamericana Life.








¿QUÉ ME HARIAS?
Por Manuel J. Martínez Rivera

El día acaecía, mientras el cielo se pintaba de ese azul grisáceo tan característico de la ciudad, apuntaba ya entonces ese día para ser uno más en la estela de estos tiempos incoloros, apuraba así mi paso, mientras la brisa fría de una tarde de invierno se hacía sentir ya con mesura. Si, era una tarde fría, pero por demás soleada, y solo un par de nubarrones intentaban desafiar al presto sol, dibujándose en las callejuelas empedradas de esta ciudad, como sombras, que al igual que yo, tomaban un paseo.

Caminaba entonces cual mozuelo ignorante de los males del mundo, persiguiendo nubes cual ideas que escapaban, las calles me parecían agradablemente solitarias, presas de un día donde el equipo local de futbol jugaba, encantado entonces en la visión de esa soledad, le preste toda mi atención a esta ciudad que parecía lucir más hermosa para quien no quisiera hacerla competir con una pelota. Entre el verde que alborotaba las plazas y nubecillas rebeldes, una catedral cercana se embotaba orgullosa hacia el cielo, y una melodía perdida en el aire viajaba a oídos juiciosos, a través de la sonata de un viejo guitarrista, melancólica sonido que parecía solo importar a las aves que junto a él paseaban.

De un paso gire para proseguir mi camino, mas cual sería la jugarreta del destino, cuando al voltear mi mirada no encontré yo nada más que una buena bofetada, en medio de sorpresa, con mi mano en la mejilla ofendida, vi a una presta fiera que con un marcado descaro me atacaba como cobrándose una ofensa no saldada, indignado quise responder, pero no eras sino una chiquilla que con claro desdén me miraba, veinte o veintidós primaveras te auguraba, pero más que eso, yo me preguntaba, ¿por qué chiquilla extraña me atacabas?.

No decías nada, de pie frente a mí con los ojos de un profundo marrón notoriamente manchados en vetas y cristales de lagrimas, no te conocía, ni mucho menos hubiera deseado hacerlo después de tu tan peculiar presentación, pero había algo en tu mirada que me hacia querer nadar en su profundidad, fundirme en sus matices para encontrarte dentro de ella, por un solo instante en mi vida, el mundo a mi alrededor desapareció, ¿quien eras chiquilla? ¿Acaso una loca perdida o tal vez solo fruto de mi desbocada imaginación? La melodía se detuvo, y como fantasmas las aves alzaron su vuelo alrededor nuestro, quietas como atrapadas en el tiempo, el viejo guitarrista su camino emprendió silbando una vieja canción, y por un instante, jure que me sonrió.

Yo no decía nada, absorto en el viento, que hacia danzar tu oscuro cabello cual pinceladas contrastadas en un lienzo, quieta, embestida en tu fúnebre ropaje de oscuras ondulaciones y lazos carmesí, tus ojos intensos no dejaban de mirarme, ¿que era lo que ellos me decían?, me quería volver loco, gracias a ti, no hubo falta meditarlo mucho tiempo, la empereza del silencio fue rota cuando firmemente me dijiste, ¿qué me harías?, confundido pregunte ¿qué clase de pregunta es esa?, me miraste en silencio, quise volver a decir algo, pero no me dejaste, giraste en otra dirección bajando tu mirada dándome la espalda, por un momento tuve miedo, ¿Por qué tenía miedo?, antes de entenderlo, alzaste tu mirada hacia las enormes torres de esa vieja catedral, enjugaste lo que parecía ser el resto de esas lagrimas que marcaban tu rostro, dejando escapar aquella voz que ahora me tenia preso, si, me dijiste, ¿que me harías si me tuvieras para ti solo? Por un momento sentí sonrojarme ¿Sera una prostituta? Pensé, no, no lo parecías, y tu voz, tu voz me entristecía, sonaba con la carga de mil penas arraigadas que quise arrancar en ese instante de tu alma, ¿pero eso es lo que querías de mí? ¿Qué me querías decir con tus palabras? Sin aviso, corriste entonces directo a la catedral, juro que tu grácil figura flotaba entre olas de ébano y escarlata. De nuevo me invadió el miedo, atrapado en tu misterio mis pies no dudaron en seguirte, te grite, mientras corría temeroso de jamás saber la respuesta, lo que paso después no lo tengo muy claro, un estruendoso rechinido, un destello y un golpe es lo último que supe de mi, antes de hundirme en un mar de voces que se abalanzaban sobre mí para luego callar lentamente.

Desperté un instante después, solo, confundido y adolorido, estaba tendido en la calle frente a la vieja catedral, con aquellas enormes torres apuntando al cielo pintado de un azul que mis ojos jamás habían visto, chapado en cientos de nubes aperladas que se arremolinaban en todas direcciones. Estoy bien, dije enfadado, pues al parecer nadie se dio cuenta de lo sucedido, me incorpore lentamente, parecía que algo me dolía pero no estaba seguro de que, suspire, pues aunque aun confundido, sentí que había corrido con mucha suerte. Fue cuando escuche la campanada, mire hacia arriba, y te vi, postrada a la orilla del campanario mirando al horizonte, un oscuro pensamiento llego a mi mente mientras una pregunta no dejaba de asolarme ¿qué vas a hacer?, mis dolores desaparecieron al instante, entre a la catedral y corrí al campanario , escalón tras escalón, la campana no dejaba de sonar en mi mente y corazón, un maldito tan tras otro, cuando al fin alcance la cima creí que sería demasiado tarde, pero ahí estabas tú, el sol dibujaba esa figura tuya en claroscuros vivos frente al azul turquesa que pintaba el cielo, jugueteabas a tocar la campana con una vara, mientras sentada en la cornisa mirabas perdida el horizonte, un alivio me invadió cuando tus ojos volvieron a postrarse sobre mí.

Tonta, te dije mientras me acercaba, me asustaste, en silencio me sonreíste, era la primera sonrisa que tus labios me regalaban, tan hermosa como el atardecer purpura que ya se dejaba ver poco a poco en el horizonte. Tu también te acercaste a mí, reposaste en la pared con una mano a tu espalda mientras con la vara resonabas unos débiles tan-tan, tus ojos dibujaron ese dolor ahogado cuando con una suave voz me dijiste, ¿Y entonces?, ¿qué es lo que me harías? No dije nada, te tome entonces de la cintura y te acerque a mí, temblaste entonces, pero antes de que dijeras algo te abrase fuertemente, apretando tu cuerpo contra el mío, tu mirada dibujo otro semblante en ese instante, temerosa volteaste entonces la mirada, tome tu barbilla para que me miraras de nuevo, no te preocupes, murmure, ya todo está bien, acerque tus labios a los míos, te aferraste a mí fuertemente perdidos entonces entre sombras y viejos recuerdos, envueltos en el carmesí atardecer.

Una multitud se arremolinaba en la calle, la ambulancia levantaba mi cuerpo sin vida de la calle, mis ojos vacios miraban hacia ese azul grisáceo tan característico de las ciudades, de esta ciudad jardín, donde al fin, al fin, pude ser feliz.


FIN

22 ene 2008

El Reflejo



Pintura: El Espejo
Pintor: Norman Rockwell









Cancion: Miente
Autor: Bengala

Hola de nuevo, como lo había prometido, en esta ocasión, les presento uno de mis únicos dos cuentos terminados, es un cuento corto titulado El Reflejo, algunos ya lo habrán leído, otros solo habrán leído el borrador que publique hace mucho en mi otro espacio, pues a ellos ya todos les traigo al versión final, debo admitir que este cuento tiene un propósito tramposo, ya que no es más que burda propaganda sobre mis propias filosofías ja ja ja, aun así creo que quedo padre, se me ocurrió exactamente el día que describe el cuento, estaba yo en la plaza 4 caminos, es un centro comercial muy conocido en mi ciudad, (me disponía a ver la recién estrenada película de Chiken litle, la cual es una de mis películas infantiles favoritas) sin embargo esos escenarios se pueden ver y situarse en cualquier ciudad de este mundo, también juego con el simbolismo del reflejo en los espejos, a este se le han atribuido a lo largo de la historia poderes físicos y simbólicos, simbolismos de separación y reunión entre hombres y mujeres, herramienta de identidad, y de metáforas fluctuantes entre lo falso y lo verdadero, o incluso la entrada a otro universo.


Otra fuente importante de inspiración para el cuento fue el libro de Patrick Harpur Realidad Daimónica, un libro bastante bueno que explora los viajes del hombre al “otro mundo”, explica el en su libro que ese “otro mundo”, es la realidad subjetiva e la que se sustenta muchas veces el hombre, un mundo que tiene como principal elemento la metáfora y su no literalidad, el “otro mundo”, para ponerlo más claro, por ejemplo, para el cristianismo, el otro mundo es el mundo trascendente del más allá de la muerte, la promesa de su dios, etc, para el animismo (que se basa en la creencia de que cada cosa en el universo tiene un alma), el otro mundo, es una realidad distinta a esta pero unida a ella, para la cultura popular el otro mundo viene representado por planetas lejanos con extrañas civilizaciones, o criaturas extrañas, el Otro Mundo es, en definitiva, el mundo de lo Imaginario.

Patrick Harpur, entonces menciona que el error del cientificismo, y de todos las tendencias vanguardistas, es considerar que únicamente lo literal es real y que lo no literal es sinónimo de irreal, la negación del Otro Mundo, de la realidad que Harpur llama daimónica, es lo que define nuestros tiempos, y achaca que ese es el mayor dilema espiritual de la actualidad, válgame la redundancia, el dice que la negación de esa alteridad nos altera en lo mas profundo, algo asi como que si negamos los sueños como irrealidades, se nos acaban presentando como reales pesadillas.

Como ven esta medio fumado el libro, pero hay partes de su visión que me parecen rescatables, yo pienso que el principal dilema espiritual y general del mundo moderno es precisamente el “ensimismismo” del cual es víctima el ser humano, como platico en mi mini ensayo El Ser Humano Concebido Como Ser Unico En Este Mundo, los humanos estamos en una constante lucha por definirnos a nosotros y a lo que nos rodea, no existe una verdad universal, si no las interpretaciones de lo que vemos y las gestaciones de nuestra imaginación, por lo que me gusta decir que los humanos somos la única criatura que nace por naturaleza completamente loca ^_^.

La pintura, es de un Ilustrador llamado Norman Rockwell, su elección viene a ser obvia por el tema tratado, desde que tenemos conciencia en esta sociedad, buscamos espejos en los cuales reflejarnos, en los cuales definirnos, amigos, parejas, etc. en fin je je si se entiende, ¿no? La rola es del grupo Bengala, se titula Miente, y simplemente me gusto ponerla porque si je je je.

Sin más que decir denle a leer el resto.


El Reflejo
Por: Manuel J. Martínez Rivera

¿Como se puede estar jodidamente rodeado de gente y aun así estar solo?
Fue esa mi pregunta aquella tarde del 13 de noviembre del 2005, el mundo andaba a mí alrededor, me encontraba yo en uno de esos tan populares centros comerciales del mundo moderno, tan llenos de cosas bonitas que para cuestiones practicas no se pueden tener, pero que sin embargo hacen amena la vida de las personas.

Lleno de luces y sonidos, las personas pasaban a mi alrededor, sonreían y charlaban, los niños apuraban a sus padres para que apuraran su cansado paso para ver la nueva película de Disney en cartelera, me hiso pensar en las risas inocentes de los niños para quienes el mundo se limita en esos momentos a ver su película, y me pregunte, ¿cuando es que dejamos de encontrar la felicidad en las cosas simples?, pienso en sus padres, sumidos en sus propios problemas y su esfuerzo inútil por parecer interesados en la emoción de los niños.

Pienso, en las parejas paseando, dando muestras de su amor al resto del mundo, desocupados sin presiones y enamorados, fingiendo que el mundo es un encanto, hago una pausa y me doy cuenta que mis sentidos se han alterado, veo a la gente circular a mi alrededor, pero soy incapaz de sentirme parte de ellos, escucho, escucho conversaciones vagas, insulsas y llenas de cosas triviales, materiales y sin sentido, suspiro, después de todo, ¿de qué se hablaría en un lugar así?, trato de enfocarme de regresar a la corriente, pero entonces veo, veo a la juventud, veo las actitudes vacías, llenas de eufemismos ególatras y pedantes, la perdida absoluta de la dirección en el sentido del ser y la identidad de lo que somos como nación e individuos, inmaduros, pienso, jóvenes a fin de cuentas, suspiro, veo entonces el lugar, espejismo e icono de una economía pujante, reflejo absurdo de lo posible que se vuelve imposible y pienso sin poder evitarlo.

Pienso, en las diferencias de clase, ¿cuantas personas en mi comunidad son capaces de comprar cosas en este lugar?, ¿como en una democracia se puede acumular tanta riqueza en unos cuantos?, ¿el que no tiene, acaso voto para ello?, ¿porque lo aceptamos?, tal ves las cosas no están mal, simplemente mi pensar esta mal, pero es en vano, es lo mismo, a pesar de lo que me digo no dejo de sentirme ajeno," bha" pienso, siento la sensación del hambre en mi estomago, no había comido en todo el transcurso del día, busco un sitio para comprar alimento, Macdonalls, Pizza hot, Church Chiken, y otros más cuyos nombres son muy raros para recordar, y de nuevo pienso, ¿en que momento nos dejamos invadir por esta cultura ajena a nosotros?, imitamos sin tener la esencia de lo que significan estos elementos culturales, de nuevo pretendiendo, de nuevo en el espejismo, desechando lo propio por lo ajeno, no evito el sentir asco por mi y los que me rodean.

Es entonces cuando ocurre, mis sentidos me traicionan de nuevo, el tiempo empieza a parecer detenerse, cierro los ojos para dejar pasar la sensación y al abrirlos me doy cuenta de que el resto del mundo se ha detenido, grito para saber que ocurre, pero no encuentro respuesta, ajeno, frio, ajeno, solo, a punto de caer en la desesperación escucho una voz que me dice -¿no es este tu deseo?- Me vuelvo para buscar el origen de la voz y cual espejo empañado, encuentro solo mi reflejo, envuelto entre sombras y fantasmas grises el aire se vuelve pesado, me cuesta hablar, confundido alcanzo a formular una pregunta.

-¿a que te refieres, como que mi deseo?-

-Si-, me contesta.

-No deseas seguir en el camino, detestas el mundo que te rodea e incluso has llegado al colmo de detestarte a ti mismo, no deseas la vida que se te presto, ¿porque no simplemente la entregas?-

-Mi deseo-, pienso, es cuando me doy cuenta.

Un pensamiento atraviesa mi mente,-Es cierto, jodidamente es cierto, pienso, dejo de luchar, el aire se aclara y mi alrededor se envuelve en un brillo intenso, ahora estoy solo con mi reflejo, ya no hay fantasmas ni sombras

-¿Entonces?-, me dice,-¿Estás listo?.

Antes de poder siquiera procesar la pregunta, el brillo crepuscular del lugar disminuye, revelando para mí una enorme bóveda, cientos y cientos de estantes luminosos se presentan ante mis ojos, esferas de luz aquí y allá, empiezan a girar alrededor mío, la visión caleidoscópica amenaza con hacerme perder el sentido, pero súbitamente se detiene, veo a mi reflejo rodeado por los sefirotes danzantes, un enorme par de alas de luz nacieron de su espalda en algún momento, postrado frente a mí de forma celestial, sin decir palabra me ofrece algo de su mano, lo observo y es una daga.

-¿Que significa esto, que son estas esferas, quien eres tu?, pregunto entonces me contesta

-No fuiste capas de seguir ningún camino que se te mostro, optaste por la comodidad de la apatía, y aun así te crees digno de criticar y juzgar, lo que se estanca muere, la apatía es la muerte, ¿preguntas quién soy?, soy el porqué y el donde, soy el azote del mediocre y la llama del desorden, soy el fuego, soy el hielo, soy aquello que tiembla en tus huesos, yo soy yo, pero entonces, acaso alguna vez has preguntado, ¿Quién eres tú?

-Ignota visión- conteste -, ¿acaso me juzgas?, yo soy lo que soy, fruto de los pesares de un mundo que ha olvidado su futuro, que vive en errores y glorias del pasado, en un mundo cruel y despiadado.

-Futuro y pasado, son solo vocablos, el presente es tu pecado, ¿un mundo cruel y despiadado?, tal cosa no existe, de suposiciones e interpretaciones el mundo se compone, no, no es cruel, lo es aquel que no es capas de ver las cosas que en verdad importan, aquel que se pierde en ilusiones complacientes, en el quiero y no me importa, aquel que se pierde en el yo olvidándose del tú, aquel que odia sobre todas las cosas, entonces te pregunto yo ahora, ¿Quién eres tú?, contesta y elige, danos la paz anhelada, de tus llantos infantiles y de tu indecisión imbatible.

Pasmado, veo las esferas, y observo en ellas cada momento trágico y feliz de mi vida, observo a las personas que me importan y a las que odio, aquello que atesoro y aquello que desprecio, todos desfilan ante mí, ¿Quién soy? Me preguntan, ¿Quién soy? No dejan de preguntar, me lleno de miedo, un miedo terrorífico que se transforma en repudio y tristeza al ver las remembranzas de mi vida y lo vacio que ha sido mi existencia, me controlo y observo que, ante mi reacción, las esferas se tornaron oscuras y empezaron a girar de nuevo, esta ves incrustándose de manera violenta en el pecho de mi reflejo, un grito de dolor surgió de él, uno como nunca había oído, ¡Decide!, decían las voces, ¡Decide!, la daga parecía palpitar en la palma de su mano, ¿Decide?, ¿acaso es vida o muerte?, ¡No Puedo!, ¡No Puedo!, grite al tiempo que quedaba inconsciente envuelto en un haz de luz.

No me di cuenta en que momento entre al cine, un joven de camisa azul y gorra ridícula me movía de un lado a otro para que me levantara y me fuera pues la siguiente función estaba por comenzar, me levante de mi asiento un tanto aturdido, ¿en que momento incluso me senté?, pensé entonces en el extraño sueño que acababa de tener, no supe que me decía el joven pues salí de ahí rápidamente, abrí de golpe las puertas de la sala oscura de cine y las luces y el sonido del lugar me invadieron, algo estaba mal, algo estaba jodidamente mal.

Lo podía sentir en mi interior, como una mancha de tinta que se extiende en el papel, una opresión en mi pecho como nunca antes la había sentido, el mundo permanecía, pero no era el mismo, un pesado manto lo cubría ahora de mis sentidos, una presión agobiaba mi cabeza, como si quisiera decirme que algo duele pero ni siquiera sabe que es, mis ojos diciéndome que los cierre, algo me grita que no siga, algo duele y no sé que es, algo duele.

Camino y cada paso son como 1000 de ellos, la voluntad se ha ido, escucho de nuevo a la gente, pero algo es diferente, ya no hay disgusto, ni coraje en mí, pero tampoco felicidad ni alegría, solo la opresión y una sensación de que poco a poco me sumerge en un mar de nada, ¿tristeza?, ¿es esta tu condena?

Poco a poco se extiende un agujero, se come todo en mi, mis pensamientos y mis anhelos, aun están ahí, pero al instante son extinguidos por la nada que me invade, algo se perdió, ¿mi alma?, ¿es eso?, ¿eso soy?, ¿solo un cascaron que muere lentamente?, no, es algo mas, tarde lo comprendo, triste humanidad, gloriosa criatura, bendita entre todas las demás, con enormes dones, dotada de grandes pasiones, pero ciega en su verdad, cruel castigo cae sobre nosotros, buscamos el paraíso perdido siempre a nuestro propio beneficio, ahora lo comprendo, hoy vi el espejo, el reflejo de aquello que no vemos ciegos en nuestros pensamientos del mundo que queremos, creí que no jugaba el juego, creí que era distinto y termine siendo lo mismo, humano tonto, ciego, juzgando el mundo bajo su propio cielo, no soy diferente, soy un humano mas, juzgando y pretendiendo ser poseedor de la verdad, condenado a la apatía de mi propio ego y resentimiento, no pude elegir, no pude abandonar aquello que me ata.

El sin sentir de la monotonía se volvió mi refugio, reptando vacio en un mundo sin dioses y de sombras, me levante cada mañana observando mi reflejo en el espejo, detrás de mis ojos cansados y vacios, podía verlo, me miraba con ojos cansados, me miraba con ojos vacios, hoy he visto otro espejo, hoy se mi descontento, mis fallas y defectos, la opresión cede, me tranquilizo un poco y lo entiendo, gracias, hoy al fin lo entiendo, sonrió a mis adentros, ¿quien soy preguntaban las voces?… hoy al fin puedo decidir.

FIN.

15 ene 2008

Cupido, Psique y Los Tres Navegantes

Pintura:Cupido y Psique
Autor: Yo lo Desconosco T_T










Cancion: Dur Nacht Und Flut (A Traves De La Noche Y De Los Mares)
Autor:Lacrimossa


Bueno, después de un buen rato de “enchular” mi blog, creo que quedo mejor que antes, si bien aun voy a afinar algunos detalles por el momento está bien, le agregue muchas características nuevas, como por ejemplo el menú flotante a la izq., o el hecho de que ya se pueden usar emoticonos en el blog, si son de los que les gusta usarlos, pueden hacerlo en la sección de comentarios :-) , y otro sin fin de detallitos que no se ven a simple vista, pero supongo yo que son para mejorar el blog ja ja ja, como sea les puse una encuesta para el que quiera contestarla sobre la nueva apariencia del blog, pero bueno a lo que nos “cruje”.

En esta ocasión les presento otro de mis proyectos rezagados (pfff ¬_¬ debería dejar de escribir cuentos si no los acabo jaja ja), es el prologo de un cuento titulado Los tres navegantes, si bien es igual de raro que mis anteriores cuentos (prometo publicar después mis únicos dos cuentos terminados, El dios sin Corazón y El Reflejo) este me salió medio fumado y mamey ja ja ja pero esta chido si saben descifrar su significado, o bueno su intento porque como dije esta incompleto aun je je je.


Para engalanar mi cuento, pongo una pintura que representa uno de los mitos en los cuales me inspire un poco para este cuento, no por las razones que creen, es el mito de Cupido y Psique, la cancion es una de las mas emblematicas del grupo Aleman Lacrimosa, pueden checar su traduccion AQUI , cuenta entonces el mito:

Ubo un rey que tenía tres hijas de gran belleza. La menor, Psique, era tan hermosa que llegó a ser admirada como si fuese Venus encarnada. La diosa, que veía que sus templos permanecían desiertos mientras los honores eran tributados a la bella Psique, pidió ayuda a su hijo Cupido para que la joven Psique se enamorara de la criatura más vil de la tierra (a che ardilla envidiosa ¬_¬).


Pasó el tiempo y las hermanas de Psique se casaron, mientras ella no encontraba pretendiente alguno debido a las intrigas de Venus. Su padre, desesperado (bueno una hija sin casarse en esa época no era bien visto je j eje y bueno aun hoy día en muchos lados), acudió pues al Oráculo de Apolo, quien le ordenó que vistiera a su hija con las mejores galas para un matrimonio fúnebre con un monstruo volador dotado de la ferocidad de una vívora. El rey (que por lo visto era un estúpido o era muy ojete), entre lamentos, llevó a su hija hasta la cima de la montaña y la dejó allí sola, a la espera de que se cumpliera su destino. A oscuras, apareció su marido y consumaron su enlace (si, si cogieron); así una y otra noche, sin que Psique pudiese llegar a contemplar a su esposo.

Pasado el tiempo, visitaron a la joven sus hermanas e incitaron a la joven a que matara a su marido, a quien tenía prohibido ver. Convencida, una noche tomó un candil y, temblorosa, contempló al ser más maravilloso de la creación (a que no adivinan quien era ¬_¬), que nada tenía que ver con un monstruo. Se acecó embelesada a él, y sin querer, dejó caer aceite ardiendo sobre (sip adivinaron) Cupido, que huyó al momento. Psique recorrió el mundo en busca de su amado, atrapado y recluido en la morada de su madre, Venus, que a su vez buscaba aun hacerle la vida de cuadritos a Psique. Tras someterla a penosas pruebas en las que Psique fue ayudada por los animales y los elementos, el propio Zeus intervino y unió en ceremonia solemne a Cupido y Psique, la unión solemne entre el corazón y la mente…

Bueno, sin más que decir, denle clik a leer el resto, mmm sospecho que por lo largo de este post va a tener uy pocos comentarios ja ja ja.



LOS TRES NAVEGANTES
Por: Manuel Jesrrel Martines Rivera

PROLOGO

Hubo hace un tiempo, tres bravíos hermanos que a la mar de la vida embaucaron su crucero, peligroso como ninguno, este mar presentaba peligros a cada minuto, sin embargo la promesa de grandes recompensas a quienes pudieran sortear sus intrincadas decepciones y bravatas impulsaba a la infinidad de almas que en el navegaban.

Habia aquellos,los afortunados, que encontraban la tierra prometida, y aquellos otros, que por desgracia ese destino no lo podían alcanzar, de aquellos, de aquellos eran las leyendas, de aquellos era el destino, navegar por siempre perdidos, navegando sin rumbo, sin encontrar jamás ese destino, el mar de la vida era cruel con estos desafortunados ya que sus horrores consumían sus almas, y con el tiempo no se les podía distinguir entre fantasmas, bestias, o humanos aunque por fuera lo parecieren.

Cor, Mens y Onis, era el nombre de los tres hermanos, Mens era el mayor de los tres, de gran estatura y fuerza, pero poseedor de un temperamento tranquilo y recia sapiencia capitán indiscutible de esta gran galera. Luego le seguía Onis, delgado y raquítico, pero de actitud fría y calculadora, no había problema que el no resolviera ni situación en la cual su consejo no hubiera ayudado a solventar el dilema, de mirada serena mejor navegante no daba una vida entera. Por ultimo estaba el joven Cor, delgado, pero ágil y vivaz como una risa sincera, de actitud alegre y optimista, esbozaba en su sonrisa la esperanza de la vida, gracias a el no había situación en la que hubiera desesperanza, impertinente y audaz, mejor hermano no pudieron desear.

Los tres se apoyaban sin dudarlo un instante, Mens los guiaba pero no como tirano, su estandarte se basaba siempre en sus dos hermanos, de la alegría de Cor se inspiraba e ilusionaba y el frió consejo de Onis lo guiaba, pero si tenia que decidir, prefería siempre las corazonadas del joven Cor ya después tocaría a Onis analizar si se equivoco. Esto molestaba un poco a Onis ya que esto significaba trabajo extra para el, pero comprendía que Cor mas que un jovenzuelo vivaracho, era el motor de la vida de Mens, analítico como era, sabia que Cor comprendía porque su hermano mayor le tenia en tan alta estima, este ultimo, le daba significado a las cosas mas insignes y veía luz donde solo humo existía, Onis jamás lo entendería pero para Mens era algo que valía, y eso Onis si lo comprendía.

Triste fue aquel día, en que le joven Cor al fin sucumbió, oye bien esto, pues ni el más fiero ni el más osado, podría jamás soportar tal abatimiento, el joven Cor, con ilusión el sol en la noche busco, con esperanza escudriño por fuego en las profundidades del mar, con ahincó exploro su interior por una razón.

Descansaba Mens de un día de labores arduo, cuando en la cubierta presencio, aquello que jamás hubiera querido ver, su pequeño hermano quieto y de pie, mirando el horizonte como quien lo ve por ultima vez, para desgracia de su hermano mayor la sonrisa de Cor esta vez no lo ilumino, su risa no lo animo, ni sus palabras su risa arranco, la alegría dejo su lugar, como una victima, una mas, de este mar de la vida su hermano iba a terminar.

Cor con la voz cortada y ojos quebrados miro a su hermano mayor y exclamo—“Estoy muy cansado…”—Dicho esto al suelo cayo, frió y retorciéndose de dolor.

Agobiados sus dos hermanos mayores no reparaban en una solución, su hermano quien antes daba esperanza y alegría en sus travesías, ahora lo invadía el dolor y muy seguramente de este moriría.

--“Mar infernal, ¿que caso tiene ahora viajar?, morir con mi hermano será también mi triste final”—Argumentaba el fiero Mens, mientras lo tomaba en sus brazos.

Pero Onis, quien veía la tragedia caer, una solución logro esclarecer. —“Noble hermano, escúchame por favor, con dolor y tristeza a mi la respuesta llego”—

A lo que Mens contesto. —“Sabio Onis, ¿que puedes hacer?, los horrores y males del mar de la vida, el alma de mi hermano se llevan con prisa.”—

Onis contesto. —“El mar es fuerte porque nadie se atreve a dejarlo, aun en medio de sus males tontos nos aferramos, mi pobre hermano prefiere sufrir, antes de ver el horizonte partir, y tu prefieres morir antes que verlo sufrir, pues es mi deber actuar con firmeza, encerrémoslo hermano, que jama vea el mar, lejos del sueño tal ves pueda sanar, mientras una cura hemos de buscar”—

Exaltado Mens exclamo. —“¿entiendes lo que estas diciendo?, el mar es nuestra esencia, madre, padre y vida misma, alejarlo del mar será como dejarlo ciego, sordo y mudo, ¿acaso tu mente se ha vuelto perversa? ¿Condenarlo a tal vileza? No lo concibo en mi cabeza”.

Onis frunció el ceño a su hermano, pero con la calma que lo caracterizaba le dijo.—“Navegante y capitán, juntos debemos estar, el viaje es la misión, y aunque la risa y la alegría dejen hoy nuestras vidas, no debemos cejar, te pido encerremos a Cor no porque le desee algún mal, si no todo lo contrario, si sigue aquí morirá y solo en un fantasma mas se convertirá, carcasa hueca de lo que alguna ves fue, enciérralo hermano por tu bien y el de el, que nunca vea la luz que extrañe ni escuche el sonido de este mar infame, naveguemos juntos tu y yo, entre sombras y arrecifes oscuros con certeza te guiare, en tu dolor y duelo yo seré tu consuelo, ningún mal a ti o a Cor jamás llegara otra vez, su escudo de frió acero seré, pero debes escucharme solo a mi a partir de hoy, deberás ser fuerte e ignorar las suplicas de nuestro hermano no importando cuan desgarradoras sean”—

Mens palideció, sabia que su hermano hablaba con verdad, y una terrible decisión debía tomar. —“! Ale entonces ¡”—exclamo. —“Que el mundo llore su tragedia, pues hoy a perdido su color, que los dioses eternos se lamenten, pues su poder a cesado hoy, y que la luz no me ponga cara pues solo la oscuridad abrazara mi alma”.

Y así fue, Mens tomo a su hermano postrado y a la parte mas profunda de la galera lo llevo, escalera tras escalera, rincón tras rincón Mens construía lo que sería su prisión, al final una enorme torre erigió, el centro de todo, esta será su prisión, una lagrima rodó pero al fin la roca cerro, atrapado y oculto Cor descanso…

16 dic 2007

LA TRIADA


Foto:El Silencio.
Autor: Manuel Jesrrel Martínez Rivera








Canción:Child in Time
Autor: Deep Purple


Bien comenzare por rescatar algunos proyectos que tenia abandonados, uno de ellos es este cuento corto titulado la triada, les dejo lo que he escrito hasta ahora (que desde hace mucho debí haber terminado), mi inspiración para esta historia fue el apabullante centro de Torreón, por allá en el tiempo en que no tenia auto y tenía que irme caminando del trabajo, en resumen, es una historia “mafufa” que cuenta la historia de un tipo que por azares del destino termina encontrándose con criaturas extrañas en un callejón, ¿Qué son, o que quieren? Eso esta por verse...

Ahora si preguntan por la foto de arriba, es una plaza que esta a una cuadra de mi casa y el modelo no es otro que el patán del Rebelde ja ja ja, no se crea Julio, ese día Estaba lloviendo un poco y aun así el y Julián me asistieron como “staff” y modelos en esa sesión fotográfica, sobra decirles Gracias, mmm eso me recuerda que hace un buen que no desempolvo mi cámara, sin màs, píquenle a leer mas para poder acceder a la lectura del cuento.

LA TRIADA
(Borrador 2)
Por: Manuel Jesrrel Martínez rivera
Eran las 7:30 de un día cualquiera, caminaba yo después de un largo día de trabajo, la tarde sucumbía ya los embates de la noche y el sol terminaba por ocultar su ultimo resplandor, y cual malas imitaciones, las luces de la ciudad destellaban ya su vació encanto, un viento frio comenzaba a soplar, mientras las personas apuraban su ajetreado andar, tic-tac, tic-tac dictaba el reloj, mientras un relámpago brillaba en el firmamento, anunciaba sin duda el pronto advenimiento del cielo, tic-tac, tic-tac resonaba el reloj, cansado y apurado, acelere entonces también mi paso, una pequeña gota acaricio entonces mi mano, me detuve un instante, tic-tac resonaba otra vez, -No me regala un peso-, decía una voz, -Pásele “compa” , puro producto original del Japón—cantaba otra; Luces, sonidos y plegarias, las calles resonaban y vibraban, pero perdido en mí vida, mi atención no les dirigía, molesto apure de nuevo mi paso, y las voces se perdieron de nuevo entre el mar de ruidos y desencantos, tic-tac marcaba el reloj, un paso luego el otro, miradas casuales aquí y allá, tic-tac, tic-tac, no dejaba de sonar, una vuelta aquí y otra por allá, pronto habría de llegar, pero entonces, algo sucedió, una vuelta errada o jugarreta del destino, a calles oscuras mi paso llego , el ruido, la luz y barullo de la calle ahora estaba lejos, antes molesto ahora solo ansiaba oírlo resonar de nuevo, tic-tac solo se escuchaba en el silencio.

Paso a paso, di la vuelta para salir de aquel lugar, mi corazón cual bestia acongojada batía ya mi pecho en son de retirada, y mi mente, figuras extrañas en las sombras dibujaba, otro relámpago partía el cielo, su luz desvelo lo que me jure debía ser producto de mi imaginación, algo, algo en esa oscuridad se ocultaba, apura, apura, apura, decía mi pecho sin censura, envuelto en ese silencio enmarcado por el sonido de mis miedos, tic-tac sonaba el reloj, tic-tac otro relámpago cayo, ¿y dónde estaba el trueno? Mi mente se pregunto, tic-tac otro relámpago brillo y en medio del silencio igualmente desapareció, una vuelta aquí otra vuelta allá, a ningún lado parecía llegar, algo, algo estaba tras de mí, la luz de un arbotante iluminaba mis miedos a lo lejos, apura, apura, gritaba mi pecho, triste verdad que la luz atosigo mis ansias pero lejos estaba del consuelo, pues otra calle sin salida, aguardaba a la vuelta de la esquina, los ojos del “candidato del pueblo” me veían mientras me sonreía estúpidamente el cartelón en la pared, al otro lado, la luz de la ciudad, su sonido, su esperanza, tic-tac sonaba el maldito reloj, di media vuelta y grite a la impotencia --¡¿Qué quieres?!— rompiendo el asfixio del silencio cual mil estampidas entonces su sonido llego, furioso y despiadado, su rugido enmudeció mi voz ya ahora sin sustento ni valor, luego, cual embustero, el silencio regreso, tap-tap-tap, empezó a sonar, las gotas de lluvia empezaban a caer con más frecuencia, el ruido del papel, el cartón y el concreto golpeados por la lluvia empezó a envolver el lugar, y algo más, una voz entonces surgió de entre las sombras, distorsionada y profunda cual heraldo del trueno mismo.

--¿y cuando eso te ha importado?, voces antes consejo ahora se han convertido en lamentos perdidos, y tú, en pérfido hipócrita te has convertido, ególatra incansable, arquitecto de mil sueños absurdos, ¿Cuándo te ha importado?—

La lluvia arrecio, y el mundo se convirtió entonces en una sombra detrás de una cortina brumosa, bajo el sonido de la lluvia y las sombras de la noche, el agua corría por todo mi cuerpo, helada y constante, temblaba, pero no era por frio, mi boca, mis manos, mis rodillas, mi estomago, mi cuerpo era mi propio laberinto, un paso luego otro, un paso luego otro, me decía sin cesar, inconsciente que mis piernas ya no seguían mi voluntad, sin percatarme me movía, el suelo dejo mis pies y el mundo pareció entonces, desvanecerse un momento al sentir un golpe frio sobre mi rostro, el efímero tiempo parecía escurrirse de la realidad, mientras todo parecía detenerse, lleve pesadamente mi mano al rostro y una fulgurante blancura cubria mi visión mientras un carmesí se dibujo en mis manos un instante antes de ser lavado por la torrencial lluvia, el mundo perdía su eje, mientras mi cuerpo adolorido intentaba sostenerse, tic.tac, sonaba el reloj, un grito pareció salir de mi garganta, carente de sonido empapado de desesperanza.

Un segundo trueno su estruendo rugió, mi cuerpo, desmantelado entre el agua, la basura, y mi miedo, la luz del arbotante brillaba sobre mí, mis manos alcanzaron el frio metal mientras mis piernas recordaban como andar, me di la vuelta para intentar correr, esta vez lo lograría, una pared no me detendría, un paso luego otro, un paso luego otro, una mano delgada entonces sujeto la mía, mi mano libre cual serpiente se enrosco en un golpe instintivo, húmeda y débil sentí sus dedos deslizarse de mi mano, de frente al fin se postro, la pálida luz del arbotante su ser ilumino, parecía ser una mujer, delgada y débil, su maquillaje escurrido trazaba líneas de suciedad que surcaban en su rostro las pinceladas del olvido y del odio, descalza con los pies magullados y sangrantes entonaban con un camisón desecho y sucio que apenas si ocultaba la piel pegada a los huesos, largas trazas de cabello recorrían su cabeza faltante en partes y escasa en otras, sus ojos inyectados de amaranto, abiertos intensamente me miraban fria y directamente, estupefacto jamas note sus sus brazos delgados y famélicos extenderse a través de mi cuello, uñas negras y rotas me aferraron con una fuerza que no parecia acentuar con su apariencia, dominado y perdido unos labios oscuros se abalanzaron sobre mi, delgados y resecos se abrieron liberando sombras, susurros y lamentos, sonaban a mis adentros como una sonata salida del mismo infierno, indescifrables y perversos, con nesecidad mis manos liberaron sus brazos de mi cuerpo, ¿que era ese espectro? pues su carne parecía caerse en jirones negros entre mis dedos, me miro y de nuevo hablo.

--¡Mírame, y mírame bien, esta es tu creación, en una abominación me has convertido, aborto de tus males y pesares, reflejo torcido de lo que pude ser, torturas, furia, blasfemias y vilezas fue mi alimento, ¡Mírame hipócrita, mírame!--

El miedo volvió a apoderarse de mí, y en medio del pánico comencé a arrastrarme en dirección contraria a esa voz y presencia, la pared estaba a unos cuantos metros, un último esfuerzo me pondría al fin a salvo de esta locura, tic-tac sonaba el maldito reloj, tic-tac, tic-tac, solo en eso podia penssar, entonces el cielo se ilumino nuevamente, la sonrisa del candidato del pueblo desaparecía frente a mi ante el fulgor del rayo, antes de que mi visión se aclarara la primera voz resurgió de entre las sombras, --Huyes de nuevo hipócrita, huyes de nuevo, tic-tac, tic-tac el tiempo se te está yendo— cuando volví mi mirada de nuevo
Continuara…