23 sept. 2010

Temple de Gaia




Requiem en tu honor Temple de Gaia

A pasado poco más de un año, y uno más de mis hermanos a caído, José de Jesús Zermeño Tello, Meño para las masas, simplemente José para sus amigos, siempre un guerrero incansable, lucho durante cuatro largos días, más de lo que muchos otros con sus heridas lo hubiera hecho, fuerte, orgulloso, e inteligente, sabia vivir su vida al cien por ciento y jamás agacho la cara ante nada, agradezco el haberlo conocido, agradezco el haber compartido tantas facetas de su vida.

“Soy Phildox
Soy luz como oscuridad
Soy furia como calma
Soy velocidad como paciencia
Camino la senda preparada para mi
Soy justicia cruda
Soy phildox”
–Verso de las cinco lunas.

Nació en una luna media hace 23 años, y en una luna media partió, muy joven, víctima de la estupidez humana, una tragedia que pudo evitarse, si es que acaso las personas comprendieran que sus acciones siempre tienen consecuencias, pero no, eso al parecer es mucho pedir, no seriamos “humanos” si lo hiciéramos, estúpida humanidad pareciera ser que de nada nunca aprendemos. Así cayó víctima de un infame más que en medio de su propia irresponsabilidad se paso de copas y termino destruyendo la vida de otras personas, nos arranco un hermano en alma y a su familia un hermano e hijo de sangre.

Como digno hijo de la media luna, el honor hacia quienes lo merecían marco tu camino, así como también el ser “gandalla” y “mamon” con los que también lo merecían, decías, siempre ayuda al que lo necesite y no pueda defenderse, pero también no dudabas en ponerte el traje del abusón ja ja ja. Cuando falleció tu madre, la persona más preciada en el mundo para ti, no lloraste en público, dijiste,” la guardo en mi corazón con aquella enseñanza que me dejo, la vida es dura y por ello tú tienes que ser más duro”, te azorabas a ti mismo en esa coraza de dureza y fortaleza, que para los que te conocíamos de verdad, sabíamos solo ocultaban un enorme y noble corazón, así como a una persona sedienta de afecto verdadero, con gusto fuimos tu segunda familia, con gusto lloramos, reímos y festejamos a tu lado, en parte, me quedo conforme, porque sé que no quedo ningún pendiente, en tu ultimo cumpleaños al fin nos dijiste que nos querías, aunque siempre lo demostraste con tus acciones estuvo chingón que lo hicieras, te extrañamos de a madre cabron, ¿cómo no íbamos a hacerlo? Como el defender que eras, a cada uno de nosotros nos intentabas ayudar en nuestras falencias, a mí en lo personal me cuidabas de las señoras estafadoras ja ja ja, y como olvidar los viajes en que siempre de copiloto, en neblinas, lluvias o noches oscuras cuando olvidaba mis lentes, te asegurabas que llegáramos bien a nuestro destino, entre tantas cosas, eso en parte te lo agradezco, el que solo me dejaras cosas positivas para recordar, asi como lo hubieras querido, te guardaremos siempre en nuestro corazón y honraremos la fortaleza que siempre nos mostraste, adiós hermano, gracias por todo y hasta luego.



Un omenaje postumo cortesia de mi hermana.


Uno mas de parte de Marcela.